México. Un abogado de éxito, escritor, profesor de Veterinaria y Derecho por las universidades de Cambridge y Oxford respectivamente en últimos años ha añadido a su currículum otras cinco líneas ya que ha sido tejón, nutria, zorro, ciervo y vencejo.

Esta persona es el británico Charles Foster, quien decidió ir más allá para saber qué sienten y cómo viven.

Foster vivió durante semanas en una tejonera comiendo lombrices de desayuno, merienda y cena, bajó los rápidos del East Lyn enfundado en neopreno y corrió desnudo a través de un bosque nevado mientras un amigo cazador y sus sabuesos lo perseguían como si fuera una presa.

Puede parecer disparatado, y en muchos sentidos lo es, pero ese intento por percibir el mundo más allá de nuestros sentidos, anestesiados por esta modernidad tan aséptica y antinatural, ayuda a conectar de una manera más profunda con lo que nos rodea. El trasfondo del libro se parece bastante a un grito de guerra contra la insensibilización de la especie humana.

AR