Otra especie fue afectada por el cambio climático, al transformar su hábitat en una zona peligrosa para los lagartos que dependen del calor para regularse.

La disminución de la humedad y el aumento de las temperaturas ha puesto en riesgo a algunas especie de largados que son de sangre fría, esto confirmó el personal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Tras analizar la fisiología de 50 lagartos lacértidos o lagartijas que habitan en Europa, Asia y África, se determinó que estos ejemplares se vuelven vulnerables ante el aumento de la temperatura, poniendo en riesgo sus vidas.

Una de las especies más afectadas es el lagarto verdinegro, según la investigación del científico Ignacio de la Riva.

“Las lagartijas hoy adaptadas a ambientes de montaña en zonas mediterráneas como la Península Ibérica, confrontarán problemas no sólo de reducción en la extensión de hábitats favorables, sino posiblemente de competencia con otras especies más adaptables”, recalcó.

Otros de los reptiles que habitan en zonas tropicales y templadas podrían ponerse en peligro de extinción ante el cambio climático, para lo que el investigador recomendó implementar planes de conservación para los especímenes afectados.

Con información de López Dóriga Digital

MG