Una tierna pareja de pingüinos se han convertido en padres tras adoptar un huevo abandonado en el zoológico de Berlín y protegerlo como a su mismo hijo.

Skipper y Ping, ambos de 10 años, se conocieron cuando llegaron del zoo de Hagenbeck, ubicado en Alemania, y desde entonces han sido inseparables. Sus cuidadores afirman que desde hace tiempo han mostrado señales de querer cuidar un huevo juntos, pues incubaron peces y piedras.

Por ello les asignaron uno abandonado por la única hembra del grupo, tras intentar incubar varios huevos durante mucho tiempo sin ningún éxito. En consecuencia, la frustración la llevó a dejarlo solo.

Skipper y Ping cuidan el huevo que ahora están incubando tardará por lo menos 55 días en eclosionar. Sin embargo, hay otra pareja que desde el 2007 ya funge como progenitora, ellos son Carlos y Fernando, dos flamencos que robaron un huevo del que no se han logrado separar ni un segundo.

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